Dr. John Edward Mack (1929–2004) fue una de las figuras más extraordinarias de la psiquiatría del siglo XX. Profesor titular de la Harvard Medical School, Premio Pulitzer, fundador del departamento de psiquiatría del Cambridge Hospital. Y al mismo tiempo —contra el consejo de todos sus colegas— el primer académico de élite que se atrevió a tomar en serio a las personas que describían haber sido abducidas por seres no humanos.
De Lawrence de Arabia a los experiencers
La carrera de Mack tenía todo lo que un psiquiatra puede soñar. Graduado cum laude de Harvard Medical School en 1955. Premio Pulitzer en 1977 por su biografía de T. E. Lawrence (Lawrence de Arabia), titulada A Prince of Our Disorder. Fundador y jefe del departamento de psiquiatría del Hospital Cambridge durante casi una década. Especialista clínico en psicología infantil y adolescente, en suicidio juvenil y en adicciones.
También fue un activista comprometido: fundó el Center for Psychological Studies in the Nuclear Age, fue miembro de Physicians for Social Responsibility y de International Physicians for the Prevention of Nuclear War —que en 1985 recibió el Premio Nobel de la Paz. Mack era, en todo sentido, un académico del establishment.
El encuentro que lo cambió todo
En enero de 1990, Mack conoció a Budd Hopkins, un artista neoyorquino que llevaba años investigando casos de personas que decían haber sido abducidas. Mack, formado en el escepticismo materialista de Harvard, esperaba encontrar pacientes con trastornos psiquiátricos. Lo que encontró fue otra cosa.
"Cuando escuché por primera vez sobre este fenómeno en 1990, era muy escéptico. Pensé que debía tratarse de alguna enfermedad mental. Llegué gradualmente a la conclusión de que no podía encontrar ninguna explicación psiquiátrica más que la de que algún tipo de trauma les había ocurrido."
Esa frase, publicada en The Washington Post, marcó un antes y un después. Un psiquiatra de Harvard estaba diciendo públicamente que las experiencias de abducción eran reales —al menos en el nivel del trauma psicológico que producían— y que no podía descartarlas como enfermedad mental. La comunidad académica reaccionó con incredulidad. Mack siguió investigando.
El libro que prendió la mecha
En 1994, Mack publicó Abduction: Human Encounters with Aliens. El libro era el resultado de años de entrevistas clínicas con personas que reportaban experiencias de contacto. Incluía 13 casos detallados, todos abordados con la rigurosidad clínica propia de un psiquiatra de Harvard. Fue un éxito de ventas internacional.
El éxito del libro fue inmediato. Mack fue invitado a los programas de televisión más vistos de Estados Unidos, incluyendo The Oprah Winfrey Show, donde se presentaba con un titular contundente: "Psiquiatra de Harvard que cree que sus pacientes fueron abducidos por extraterrestres". Era la primera vez que un académico de su nivel decía algo así en horario estelar.
Harvard contra Mack
La publicación del libro provocó una respuesta sin precedentes. En mayo de 1994, el decano de Harvard Medical School, Daniel C. Tosteson, nombró un comité de pares para revisar formalmente la atención clínica y la investigación que Mack realizaba con sus pacientes. Fue la primera vez en la historia de Harvard que un profesor titular fue sometido a una investigación de este tipo.
La investigación duró 14 meses
El comité estaba presidido por Arnold "Budd" Relman, profesor de Medicina de Harvard y exeditor del New England Journal of Medicine. Mack lo describió como una experiencia "kafkiana": las acusaciones cambiaban constantemente, y la mayoría de los cargos resultaron infundados al examinarlos. El comité finalmente reafirmó la libertad académica de Mack para estudiar lo que quisiera. Su puesto titular en Harvard quedó intacto. Pero el costo personal fue enorme.
Entre quienes defendieron a Mack se encuentra Alan Dershowitz, profesor de Derecho de Harvard, quien cuestionó la validez misma de la investigación —Mack no había violado ninguna política de la universidad. Pero la reputación que Mack había construido durante 40 años quedó marcada para siempre en ciertos círculos académicos.
El segundo libro: una visión más amplia
En 1999, Mack publicó su segunda obra sobre el tema: Passport to the Cosmos: Human Transformation and Alien Encounters. Si Abduction había sido principalmente clínico, Passport to the Cosmos era filosófico y espiritual. Mack proponía que el fenómeno no podía entenderse desde el paradigma materialista occidental; requería ampliar la noción de realidad.
Lo que Mack descubrió en sus pacientes
Después de trabajar con más de 200 "experiencers" —el término que él prefería en lugar de "abducidos"—, Mack identificó patrones consistentes en sus pacientes:
Ausencia de psicopatología: sus pacientes no mostraban signos de trastorno mental, paranoia, esquizofrenia o histeria. Eran personas funcionales, inteligentes, de todas las edades y profesiones.
Reacciones fisiológicas reales: bajo hipnosis, los pacientes lloraban, sudaban, su ritmo cardíaco se aceleraba, mostraban respuestas de trauma genuinas. No era actuación.
Coincidencias entre relatos: personas que nunca se habían conocido describían detalles muy específicos del mismo modo —los procedimientos, las descripciones de los seres, los entornos.
Transformación profunda: después de procesar la experiencia, muchos pacientes desarrollaban una conciencia espiritual y ecológica muy fuerte. La experiencia, aunque traumática, terminaba siendo —en sus palabras— "transformadora".
Cronología esencial
El legado de John Mack
Mack murió de forma trágica, pero su trabajo abrió una puerta que ya no se puede cerrar. Hoy, gracias a él, hay una comunidad internacional de psiquiatras, psicólogos e investigadores que pueden estudiar el fenómeno con seriedad académica. Fundó el John E. Mack Institute en 1989, que sigue activo hoy, dedicado a investigar las "experiencias extraordinarias" desde una perspectiva transpersonal y rigurosa.
"No soy un ufólogo. Soy un psiquiatra y un explorador de la consciencia, un clínico
y un co-investigador en este gran misterio llamado abducción extraterrestre."
— Dr. John E. Mack
Por qué Mack importa para esta página
Si has llegado hasta aquí leyendo sobre tu propia experiencia o la de alguien cercano, el trabajo de Mack significa una cosa concreta: no estás solo, no estás loco, y un psiquiatra de Harvard arriesgó toda su carrera por demostrarlo. La comunidad académica seria —cuando se atreve a mirar— reconoce que hay algo aquí que merece ser estudiado, escuchado y tratado.
El camino que Mack abrió continúa hoy en muchas partes del mundo. En habla hispana, Javier Sampayo —psicólogo, hipnoterapeuta y creador de la Hipnosis Holística Reparadora® (HHR®)— continúa ese legado con una técnica que él mismo desarrolló específicamente para acompañar a quienes han vivido este tipo de experiencias. La técnica de Javier no se limita a recordar: rompe la experiencia para devolverte tu descanso y tu libertad.